Por los años 70,
donde ya Guiseppe Quacquarelli el patriarca de la familia, comenzó
por las plazas en su roulotte vendiendo deliciosos "panini caldi".
De ahí la devoción de casi todos los hermanos por la gastronomía:
cocineros, heladeros y pasteleros artesanos.
Donde luego cada cual fue especializándose en el terreno
culinario que más le apasionaba. |